Lecciones de la pandemia

Lecciones de la pandemia

Por: Mtra. Theresia Pfennich 


En marzo de 2020 se decretó el confinamiento por la pandemia de coronavirus. Entonces pensamos que sería cosa de un par de semanas sin clases y todo volvería a la normalidad.


Pero la realidad distó mucho de haber sido así de simple. Los alumnos no pudieron regresar al colegio y acabaron los ciclos escolares 2019-2020 y el 2020-2021 confinados en casa.


Durante el año escolar 2021-2022 la situación empezó igual, pero fue abriéndose al sistema híbrido y luego ya a las clases presenciales, pero siempre con el uso de cubrebocas y un estricto protocolo sanitario del que Copán puede enorgullecerse.


Ahora, en víspera del inicio del curso 2022-2023 cabe preguntarse ¿qué aprendimos de todo esto?, ¿cuáles fueron las grandes lecciones que la pandemia nos dejó a todos los que estamos en educación?

   

La vida escolar se transformó por completo y tuvimos que encontrar diferentes maneras de enseñar; sin lugar a dudad enfrentamos uno de los mayores retos que he visto en mi trayectoria de 31 años en la enseñanza.


De un día para otro los maestros tuvieron que aprender mil cosas nuevas en materia de tecnología y la escuela dejó de ser un espacio de intercambio social para convertirse en un modelo de enseñanza virtual.


Las computadoras, iPads y celulares, así como el internet se volvieron imprescindibles, y nos dimos cuenta de que no había suficientes recursos para todos. 


Los padres de familia también de manera abrupta se convirtieron en los acompañantes académicos de sus hijos, algo para lo que muchos no estaban preparados.


Pero este reto a los padres y madres los llevó a estar más presentes en la vida académica de sus hijos, establecer horarios, rutinas, reaprender conocimientos, formas de transmitirlos y a ser más pacientes.  


Estudiantes también fueron desafiados al cambio y aprendieron muchas cosas nuevas, pero lo más significativo no fue el que supieran conectarse al “zoom” para tener una clase o que supieran descargar trabajos de diferentes plataformas sino, sobre todo, el descubrir que se puede aprender en todo momento y todo lugar aun cuando no se cuente con la presencia de un maestro.


Como directora, me di cuenta de que podíamos hacer mucho más de lo que imaginaba; los maestros enfrentaron con gran entusiasmo este desafío de grandes dimensiones, los estudiantes y familias respondieron de la misma manera y, juntos, logramos terminar con éxito los ciclos escolares que se desarrollaron bajo la pandemia. 


En suma, esto es lo que, en mi opinión, aprendimos a raíz de esta pandemia:


Los padres y madres de familia, y la sociedad en general, aprendieron a valorar mucho más lo que los docentes hacen cada día dentro de las aulas. El trabajo de la escuela se transparentó y más de una vez nos llegaron felicitaciones de los padres por los maravillosos docentes que tenemos. 


Los alumnos aprendieron a ser más independientes, responsables y mostraron las enormes capacidades que tienen. Otro aprendizaje significativo para ellos fue el valorar más la escuela como un espacio de convivencia.


• Los maestros aprendieron en poco tiempo mucho de tecnología y sobre todo que hay muchas maneras diferentes de enseñar y transmitir conocimientos. Aprendieron a valorar en justa dimensión todas las enormes capacidades de sus alumnos para adaptarse a los cambios y seguir aprendiendo. 


• Los directivos aprendimos que sólo se pueden enfrentar con éxito estos retos si lo hacemos en equipo, y dejar que cada quien aporte lo mejor que tiene para el colectivo. 


• Como país aprendimos que si queremos tener una sociedad más justa y equitativa para todos debemos garantizar las mismas oportunidades y procurar que todos los niños y niñas tengan acceso al internet y dispositivos inteligentes. 


• Todos aprendimos que la escuela es mucho más que un espacio en donde se imparten conocimientos. Ahora vemos la escuela más como un espacio que nos prepara para vivir como mejores seres humanos en el mundo, pues nos enseña también a compartir, escuchar, convivir, tolerar, trabajar con otros, respetar, etc. 


La escuela y todos los actores de la educación no volverán a ser los mismos. Ojalá no olvidemos el aprendizaje y que de esta adversidad todos salgamos fortalecidos y enriquecidos. 


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